Hornoyaco
es una imponente y grandiosa cascada de una caída de 50 metros aproximadamente,
que se halla en el Parque Nacional Natural Serranía de los Churumbelos, la cual
se ha convertido en uno de los sitios turísticos del municipio de Mocoa Putumayo por la hermosura del lugar y
la agradable sensación del contacto con la naturaleza.
Cascada Hornoyaco. Fotografía:
Mariluz Bedoya Salazar.
Ubicación: Vereda el Zarzal en el municipio de Mocoa Putumayo.
Cómo
llegar: La entrada a la Vereda
el Zarzal se encuentra en el kilómetro 2 de la vía que conduce de Mocoa a
Villagarzón, sobre la margen izquierda, donde inicia la carretera destapada que
nos lleva hasta el puente Aguacate sobre el río Mocoa. A partir de éste punto se
empieza el ascenso a pie por un camino empalancado que se abre paso por la
Serranía, el cual más o menos al cabo de una hora nos lleva hasta otro puente
ubicado sobre la quebrada Hornoyaco. Una vez se cruza este puente, podemos
bajar por el lado derecho hasta el sitio donde el agua cae formando una hermosa
cascada. Para llegar hasta el pozo que forma la caída de agua, debemos
devolvernos al camino y seguir el recorrido de aproximadamente 15 minutos hasta
otro puente de madera que debemos pasar, y allí encontramos el sendero en el
lado derecho, por el cual se hace el descenso hasta la base de la cascada.
Vallla
Informativa. Puente el Aguacate – Río Mocoa.
Fotografías:
Mariluz Bedoya Salazar.
Porqué
ir a Hornoyaco: Visitar
Hornoyaco es conectarnos con la naturaleza. Desde el inicio del recorrido, una
vez empezamos a andar por aquel camino cuesta arriba, notamos la tranquilidad
del campo, el ruido del tráfico cada vez más lejos, y el sonido de la
naturaleza nos desconecta del estrés y las preocupaciones; la empinada cuesta
nos obliga a respirar más profundo y llenar nuestros pulmones de aire fresco, las
aves cantan, el paisaje se torna interesante, podemos apreciar la hermosa e
incipiente cordillera central que trasciende
las nubes y se empina en el firmamento.
Este camino de herradura nos va
llevando por un paisaje cambiante que de potreros se torna en bosque, y estamos atravesando el
Cerro del Churumbelo. A lo largo de la caminata podemos apreciar la flora que nos roza el caminar, flores y
frutos que llaman la atención, y fauna como mariposas y pájaros. El agua abunda, a nuestro paso
cruzamos varias quebradas y una vez se empieza el descenso hasta la cascada,
gotea por las majestuosas peñas cubiertas de musgos, helechos, raíces y demás
plantas del bosque donde de repente nos hemos sumergido. El descenso es
exigente, por un empinado sendero natural, pero una vez encontramos el pozo y
esta maravillosa caída de agua, sentimos que el esfuerzo vale la pena. Estar
allí nos dá una sensación de paz, de tranquilidad, y nos muestra la grandeza de
la naturaleza, es satisfactorio y emocionante ver su hermosura y sentir su
fuerza, el viento trae un rocío espectacular y el agua cristalina nos antoja a
sumergirnos y relajarnos en este hermoso sitio.
Vegetación Cascada
Hornoyaco
Fotografía: Mariluz Bedoya Salazar.
Fotografía: Mariluz Bedoya Salazar.
Recomendaciones: Por lo general la entrada se hace en horas de la
mañana, y es necesario llevar agua o alimentos ya que en el sitio no hay donde hacer compras.
También tener un calzado adecuado y
lo más importante, la mejor actitud.





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